HISTORIA
Este evento, según reza su reglamento, es un concurso destinado a estudiantes de las escuelas de formación teatral de Córdoba con “el objetivo principal de estimular, difundir y fomentar la producción teatral entre estudiantes de teatro, incentivando el trabajo en equipo y, a través del premio, facilitar económicamente el montaje de un espectáculo”. En la Maratón , los grupos inscriptos ponen en escena fragmentos de obras de 10 minutos de duración, de temática libre, con una finalidad competitiva.
Con un intenso ritmo de trabajo, se suceden las presentaciones de los distintos grupos. Al finalizar la jornada, el público vota por la escena que mas le gustó. El escrutinio es inmediato y el elenco triunfador recibe el premio. Con ese dinero, el equipo debe montar, a partir de la escena presentada, un espectáculo teatral completo en el término de un año.
El surgimiento de este evento se remonta al año 1997, a partir de una iniciativa de un alumno del Departamento de Teatro, Gonzalo Marull -actualmente reconocido escritor y director del medio cordobés- quien propuso realizar una exhibición competitiva de los trabajos de sus compañeros y logró llevar adelante las primeras cinco ediciones.
Con el transcurso del tiempo, la propuesta creció en cantidad de participantes, en público asistente y en importancia. Distintos lugares fueron sedes de la Maratón : primero el Teatrino de Ciudad Universitaria, luego pasó por “El Cuenco”, una sala de teatro independiente donde se impartían algunas clases para los alumnos de la carrera de Teatro de la UNC , y finalmente contó con dos ediciones en la Sala de las Américas del Pabellón Argentina, donde asistieron alrededor de mil personas en cada presentación.
Después de 2001, cuando los integrantes del grupo organizador finalizaron el cursado de la carrera y comenzaron a egresar del Departamento de Teatro, el evento dejó de realizarse. Pero al poco tiempo, en el 2004, el alumno Manuel Wayar tomó la posta y logró presentar una nueva edición de la Maratón en el Auditorio del CePIA de la Escuela de Artes. Al año siguiente, se llevó a cabo en la Sala Azul del Departamento de Teatro, colmando en las dos ediciones la capacidad de las salas con la asistencia de alrededor de 250 personas.
A partir del año 2006 hasta la fecha, un grupo de estudiantes de la Licenciatura de Teatro, volvió a encarar la organización de la Maratón pero, esta vez, dentro de un marco más institucional. Con la participación del Departamento de Teatro, la Secretaría de Extensión de la Facultad y la Secretaría de Extensión Universitaria (UNC), el evento adquirió una modalidad de organización más ajustada a los lineamientos institucionales universitarios, enfocada en este caso a la particularidad del hecho y la producción artística teatral.
ACTIVIDADES EXTRA MARATON... NO TE LAS PODES PERDER!!!
LUNES 12 DE OCTUBRE CHARLA TEORICO- PRACTICA DE PRODUCCION DE TEATRO" ¿De qué estamos hablando?
-¿A qué nos enfrentamos?
-Fortalezas y debilidades ante la obra artística
-¿Profesión o voluntarismo?
-Cómo mediar con medios propios y con los del entorno
-Productores: ¿héroes o víctimas?
DE 14:OO HS A 18:00HS
A CARGO DE LA PRODUCTORA NORA SOMAVILA.
COSTO: $10
(se entrega certificado)
JUEVES 15 DE OCTUBRE DE Y VIERNES 16 DE OCTUBRE SEMINARIO DE FORMACION ACTORAL
JUEVES 15 DE OCTUBRE DE 14:00 HS A 18:00 HS
VIERNES 16 DE OCTUBRE DE 9:00 HS A 14:00 HS
A CARGO DEL DRAMATURGO, DIRECTOR, ACTOR Y COORDINADOR GENERAL DE PROGRAMAS Y PROYECTOS CULTURALES DE LA DIRECCION NACIONAL DE CULTURA DEL MINISTERIO DE EDUCACION Y CULTURA DEL URUGUAY, GABRIEL CALDERON.
COSTO: $25
(se entregan certificados)
Gabriel Calderon (Uruguay)
Dramaturgo, director y actor. Fue becado en setiembre de 2004 por la Fundación Carolina, para realizar en Madrid - España, el "Curso de profesionales en dramaturgia y dirección de Teatro". Su ultimo montaje “Mi Muñequita” fue nominado a 6 premios Florencios otorgado por la asociación de críticos de teatro del Uruguay a: Mejor Espectáculo - Mejor dirección - Mejor Elenco - Mejor texto de autor Nacional - Dos actuaciones revelación.Participó en 2004, 2005 y 2006 de los “Encuentros internacionales de jóvenes dramaturgos” en Córdoba, Argentina. Actualmente, se desempeña como Coordinador General de Programas y Proyectos Culturales de la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura. Es codirector de la Compañía de Artes Escénicas Contemporáneas (COMPLOT).
-¿A qué nos enfrentamos?
-Fortalezas y debilidades ante la obra artística
-¿Profesión o voluntarismo?
-Cómo mediar con medios propios y con los del entorno
-Productores: ¿héroes o víctimas?
DE 14:OO HS A 18:00HS
A CARGO DE LA PRODUCTORA NORA SOMAVILA.
COSTO: $10
(se entrega certificado)
JUEVES 15 DE OCTUBRE DE Y VIERNES 16 DE OCTUBRE SEMINARIO DE FORMACION ACTORAL
JUEVES 15 DE OCTUBRE DE 14:00 HS A 18:00 HS
VIERNES 16 DE OCTUBRE DE 9:00 HS A 14:00 HS
A CARGO DEL DRAMATURGO, DIRECTOR, ACTOR Y COORDINADOR GENERAL DE PROGRAMAS Y PROYECTOS CULTURALES DE LA DIRECCION NACIONAL DE CULTURA DEL MINISTERIO DE EDUCACION Y CULTURA DEL URUGUAY, GABRIEL CALDERON.
COSTO: $25
(se entregan certificados)
Gabriel Calderon (Uruguay)
Dramaturgo, director y actor. Fue becado en setiembre de 2004 por la Fundación Carolina, para realizar en Madrid - España, el "Curso de profesionales en dramaturgia y dirección de Teatro". Su ultimo montaje “Mi Muñequita” fue nominado a 6 premios Florencios otorgado por la asociación de críticos de teatro del Uruguay a: Mejor Espectáculo - Mejor dirección - Mejor Elenco - Mejor texto de autor Nacional - Dos actuaciones revelación.Participó en 2004, 2005 y 2006 de los “Encuentros internacionales de jóvenes dramaturgos” en Córdoba, Argentina. Actualmente, se desempeña como Coordinador General de Programas y Proyectos Culturales de la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura. Es codirector de la Compañía de Artes Escénicas Contemporáneas (COMPLOT).
Devoluciones de Preseleccion
Consideraciones generales:
Vale la pena hacer hincapie en la necesidad de profundizar el entrenamiento vocal y corporal en la formación de los participantes en esta jornada.
Hubo muchas escenas que eran difíciles de evaluar por que los actores no lograban plantar en el espacio un cuerpo expresivo y presente y por consiguiente las voces sonaban débiles, poco matizadas y sin profundidad tanto sonoras como expresivas.
Este tema; que por ser técnico no es un tema menor, genera que las propuestas lleguen al espectador (en muchos casos) sin energía, sin convencimiento, con poco riesgo dramático, como si se viera la idea o la cascara de lo que se quiere mostrar, pero falto de sustancia, de cuerpo, de vida.
Si el actor no puede dominar sus herramientas expresivas no puede dominar la escena.
Si el actor no domina la escena, si no tiene sus cinco sentidos activos y vibrando en armonía, si no puede manejar su cuerpo y no logra ser escuchado en forma clara y sensible no puede transmitir ningún tipo de emoción y por ende su paso por el escenario deja de ser atractivo y se transforma en una anécdota que no que no cumple con la necesidad básica de todo hecho teatral: atraer la atención del que mira, entretener al espectador, poder eclipsar el ojo de quien se dispone a ocupar una butaca.
Grupos seleccionados:
En el caso de Botoneta y La Grande Manyata sugiero se ponga mucha atención en personalizar los trabajos individuales dentro del colectivo. Generar mayor diversidad de sentidos dentro de las actuaciones para que cada personaje cuente su historia, por pequeña que sea, y asi se amplie la tensión dramática dentro de la escena. Tener mucho cuidado con la sincronía en los momentos claramente grupales para que se vea limpiamente el contraste entre lo que debe ser apreciado en forma coral y en forma individual.
Algo similar ocurre con Hay Caramba: los cortes de la acción, apagones que adelantan o atrasan la historia, el relato fragmentado, la secuencia de acciones desordenada que se ordena con posterioridad, requieren de un gran esfuerzo técnico por parte del actor para sostener en todo momento no solo el esquema físico si no el estado emotivo del personaje. Si corto en un momento una acción que voy a retomar después tengo que tener presente no solo la postura física que tenia sino también el estado emocional: la respiración, la intensidad en la mirada, la energía corporal deben tener relación directa para que esos dos momentos sean relacionados claramente y el espectador pueda unir los fragmentos que se desean conectar. Si esto se desdibuja se pierde la sustancia del trabajo y se ve la idea pero se pierde el contenido.
En el caso de Burtadas y Talio Teatro creo que deben tener cuidado con el ritmo de la escena, por momentos parece desconfigurarse y eso atenta con la efectividad de la propuesta. Tambien, en algunas actuaciones, percibo cierta falta de seguridad en lo que se propone: profundizar y afianzar el personaje puede resolver algunos problemas vocales y permitir mayor concentración en la actuación. Hay actores que tiene (por momentos) la mirada perdida, como si buscaran afuera algo que deben proponer y sostener desde adentro.
Sonrosados y AM Teatro presentaron trabajos con personajes bien delineados, con ritmo propio y claro. Yo apuntaría a no descuidar el drama interno de los personajes propuestos: en la medida en la cual se profundice el conflicto que sostiene a estos personajes vamos a estar ahondando el carácter dramático de la escena, permitiendo al espectador encontrar mas claramente lo absurdo de la propuesta. Generar actuaciones verosímiles (no realistas… si no verosímiles) ayuda a mostrar con mayor claridad los puntos de unión con el espectador permitiendo no solo divertirse con la propuesta sino realizar relaciones personales con lo que se ve pudiendo sentirse identificado con la escena y sus personajes.
Adrian Azaceta.
Vale la pena hacer hincapie en la necesidad de profundizar el entrenamiento vocal y corporal en la formación de los participantes en esta jornada.
Hubo muchas escenas que eran difíciles de evaluar por que los actores no lograban plantar en el espacio un cuerpo expresivo y presente y por consiguiente las voces sonaban débiles, poco matizadas y sin profundidad tanto sonoras como expresivas.
Este tema; que por ser técnico no es un tema menor, genera que las propuestas lleguen al espectador (en muchos casos) sin energía, sin convencimiento, con poco riesgo dramático, como si se viera la idea o la cascara de lo que se quiere mostrar, pero falto de sustancia, de cuerpo, de vida.
Si el actor no puede dominar sus herramientas expresivas no puede dominar la escena.
Si el actor no domina la escena, si no tiene sus cinco sentidos activos y vibrando en armonía, si no puede manejar su cuerpo y no logra ser escuchado en forma clara y sensible no puede transmitir ningún tipo de emoción y por ende su paso por el escenario deja de ser atractivo y se transforma en una anécdota que no que no cumple con la necesidad básica de todo hecho teatral: atraer la atención del que mira, entretener al espectador, poder eclipsar el ojo de quien se dispone a ocupar una butaca.
Grupos seleccionados:
En el caso de Botoneta y La Grande Manyata sugiero se ponga mucha atención en personalizar los trabajos individuales dentro del colectivo. Generar mayor diversidad de sentidos dentro de las actuaciones para que cada personaje cuente su historia, por pequeña que sea, y asi se amplie la tensión dramática dentro de la escena. Tener mucho cuidado con la sincronía en los momentos claramente grupales para que se vea limpiamente el contraste entre lo que debe ser apreciado en forma coral y en forma individual.
Algo similar ocurre con Hay Caramba: los cortes de la acción, apagones que adelantan o atrasan la historia, el relato fragmentado, la secuencia de acciones desordenada que se ordena con posterioridad, requieren de un gran esfuerzo técnico por parte del actor para sostener en todo momento no solo el esquema físico si no el estado emotivo del personaje. Si corto en un momento una acción que voy a retomar después tengo que tener presente no solo la postura física que tenia sino también el estado emocional: la respiración, la intensidad en la mirada, la energía corporal deben tener relación directa para que esos dos momentos sean relacionados claramente y el espectador pueda unir los fragmentos que se desean conectar. Si esto se desdibuja se pierde la sustancia del trabajo y se ve la idea pero se pierde el contenido.
En el caso de Burtadas y Talio Teatro creo que deben tener cuidado con el ritmo de la escena, por momentos parece desconfigurarse y eso atenta con la efectividad de la propuesta. Tambien, en algunas actuaciones, percibo cierta falta de seguridad en lo que se propone: profundizar y afianzar el personaje puede resolver algunos problemas vocales y permitir mayor concentración en la actuación. Hay actores que tiene (por momentos) la mirada perdida, como si buscaran afuera algo que deben proponer y sostener desde adentro.
Sonrosados y AM Teatro presentaron trabajos con personajes bien delineados, con ritmo propio y claro. Yo apuntaría a no descuidar el drama interno de los personajes propuestos: en la medida en la cual se profundice el conflicto que sostiene a estos personajes vamos a estar ahondando el carácter dramático de la escena, permitiendo al espectador encontrar mas claramente lo absurdo de la propuesta. Generar actuaciones verosímiles (no realistas… si no verosímiles) ayuda a mostrar con mayor claridad los puntos de unión con el espectador permitiendo no solo divertirse con la propuesta sino realizar relaciones personales con lo que se ve pudiendo sentirse identificado con la escena y sus personajes.
Adrian Azaceta.
lunes, 7 de septiembre de 2009
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